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Víctimas del placer


Cuando tienen crías, las cerdas son encajadas fuerza entre dos rejas de su jaula de forma que no se puedan dar la vuelta y cuidar de sus crías. Esto se hace para evitar que la cerda aplaste y mate a alguna de sus crías debido a la falta de espacio. Las crías de cerdo son llevadas a la zona de destete después de 3-4 semanas (en vez de las 14 naturales). A la edad de 72 días son destinados a la granja de engorde, donde 14 de ellos son hacinados en 6m2, normalmente en un suelo enrejado y sin paja.

Los machos son castrados sin anestesia, para satisfacer así al mercado extranjero, debido a la supuesta influencia de las hormonas masculinas en la en el aroma de la carne. Este no es ciertamente el caso con cerdos que son matados a edad tan temprana. Los cerdos sufren de severo stress (tienen síntomas cardiacos y estomacales) debido a la limitación de su libertad de movimiento. En su frustración, muchas veces muerden las rejas de su jaula. En su hábitat natural, los cerdos son muy inteligentes y juguetones. Fuente aquí.

Galicia, caballos con pexas

Este horror se sigue produciendo en el monte Xiabre, Vilagarcía de Arousa (Pontevedra) y en otras zonas de Galicia y alrededores. ELLOS YA NO RECUERDAN lo que es pasear y mucho menos trotar o galopar, algo inherente a su especie y por lo tanto necesario para su bienestar físico y psíquico. Esta es una dantesca práctica ancestral e ilegal (art. 337 del Código Penal), practicada por los “dueños” de caballos que se crían en régimen de “semi-libertad”. Les fijan un enorme tranco de madera o “pexa” a uno o mas de sus cuartos mediante un clavo de considerable grosor para restringir su movilidad, a veces hasta la muerte, e impedirles correr o huir, causándoles heridas, malformaciones, atrofiando su musculatura pero sobre todo provocándoles dolor y atentando contra sus derechos y su dignidad. A pesar de las denuncias al SEPRONA y a la Fiscalía de Pontevedra, que abrió una investigación en 2007, este horror sigue produciéndose a día de hoy en los montes gallegos y quien sabe si en el resto de nuestro “maravilloso” país. Mi mas absoluta repulsa a esta barbarie y a los que la hacen posible con dicha práctica. VIDEO 1 - VIDEO 2